Te recuerdo Simón
Hace un tiempo conocí a un chico que lleva tu nombre...
No me había olvidado de ti, solo estabas "guardado" en lo profundo, en lo antiguo de mis recuerdos.
Nos conocimos tu y yo, haciendo un estudio sobre la vida de los indigenas latinoamericanos, allí apenas cruzamos unos saludos, tu eras un "personaje" y yo una estudiante con grandes ideales.
Al año siguiente con sorpresa por mi parte te encontré como profesor de economía en la facultad a pesar de lo joven que eras
Te llamabamos el "quesito" aparentabas duro pero por dentro eras blando y estabas para comerte.
Pronto mis compañeros comenzaron a hacerme bromas, que si mirabas mucho para mi, que si al faltar un día, preguntaste en la cafetería a Rosita por mi . bah! yo no hacía caso, pues no veía lo que ellos.
Un día nos comunicaste que dejabas de dar clases, que tenías trabajo en tu especialidad y que la cátedra te quitaba mucho tiempo.
Marchaste.
Nos encontramos pronto, tu te hiciste el encontradizo, tomamos un café y charlamos, siguieron nuestros encuentros no concertados de antemano en la cafetería. Me enviaste flores, me hablaste de amor..
Simón, yo era muy joven y me atemorizaba una relación con alguien tan "serio " como tu ¡eras tan formal! a mi me gustaba bailar, andar en bici por la rambla con la panda, sentarnos al atardecer en la playa a esperar la puesta del sol, tocar la guitarra, cantar boleros, contar cuentos (casi todos de miedo).
No te veía a ti en ese ambiente. Eras tan joven como algunos de los compañeros, pero ya tenías un status, no hubieras estado bien tu ni nosotros.
Te dije que en ese momento no podía corresponder a tu propuesta, tu me dijiste "estoy dispuesto a esperar, todo el tiempo que necesites"
Pero, yo no lo tomé en serio, luego supe por nuestra Rosita que me habías esperado, hasta saber que me había casado.
Te casaste, yo enviudé, tu mujer te abandonó...los dos solos
Soy otra persona, tambien lo eres tu.
Es mejor recordarnos como eramos, ya ahora somos desconocidos, pero siempre te recordaré mi querido Simón
No me había olvidado de ti, solo estabas "guardado" en lo profundo, en lo antiguo de mis recuerdos.
Nos conocimos tu y yo, haciendo un estudio sobre la vida de los indigenas latinoamericanos, allí apenas cruzamos unos saludos, tu eras un "personaje" y yo una estudiante con grandes ideales.

Te llamabamos el "quesito" aparentabas duro pero por dentro eras blando y estabas para comerte.
Pronto mis compañeros comenzaron a hacerme bromas, que si mirabas mucho para mi, que si al faltar un día, preguntaste en la cafetería a Rosita por mi . bah! yo no hacía caso, pues no veía lo que ellos.
Un día nos comunicaste que dejabas de dar clases, que tenías trabajo en tu especialidad y que la cátedra te quitaba mucho tiempo.
Marchaste.
Nos encontramos pronto, tu te hiciste el encontradizo, tomamos un café y charlamos, siguieron nuestros encuentros no concertados de antemano en la cafetería. Me enviaste flores, me hablaste de amor..
Simón, yo era muy joven y me atemorizaba una relación con alguien tan "serio " como tu ¡eras tan formal! a mi me gustaba bailar, andar en bici por la rambla con la panda, sentarnos al atardecer en la playa a esperar la puesta del sol, tocar la guitarra, cantar boleros, contar cuentos (casi todos de miedo).
No te veía a ti en ese ambiente. Eras tan joven como algunos de los compañeros, pero ya tenías un status, no hubieras estado bien tu ni nosotros.
Te dije que en ese momento no podía corresponder a tu propuesta, tu me dijiste "estoy dispuesto a esperar, todo el tiempo que necesites"
Pero, yo no lo tomé en serio, luego supe por nuestra Rosita que me habías esperado, hasta saber que me había casado.
Te casaste, yo enviudé, tu mujer te abandonó...los dos solos
Cuando estuve en America, supiste por Rosita que estaba allí, quisiste verme, segun ella aún me amabas, yo me negué. ¿por que?
Por que tu amaste a una joven delgada de largos cabellos, bastante atractiva, idealista, alegre.....de aquella chica mi querido Simón, ya no queda nada.Soy otra persona, tambien lo eres tu.
Es mejor recordarnos como eramos, ya ahora somos desconocidos, pero siempre te recordaré mi querido Simón